
Recuerdos y preferencias
Juego 106
El olor de las castañas asadas
Humo y dedos quemados

Un vídeo de Eugenio Monesma - Documentales
La pregunta del juego
El otoño traía un olor acre y dulce a la vez: el de las castañas que se asan y crujen con el calor. En la ciudad, la castañera de la esquina las vendía calientes en un cucurucho de papel, junto a su brasero humeante. En el campo se asaban en casa, en una sartén vieja agujereada puesta sobre las brasas. Usted, ¿dónde asaba las castañas: en la ciudad o en el pueblo?

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