
La vida de cada día
Juego 64
El pan de cada mañana
El olor del amanecer

Un vídeo de Eugenio Monesma - Documentales
La pregunta del juego
Cada mañana empezaba con el mismo recado. Se empujaba una puerta que hacía sonar una campanilla, un olor a pan recién hecho le envolvía a uno la cara, y las barras doradas esperaban de pie en su cesto. Se volvía a casa con algo aún tibio bajo el brazo, y por el camino se le iba pellizcando el pico. ¿Dónde se iba a buscar el pan cada mañana?

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