
La vida de cada día
Juego 59
La ropa sin una arruga
La colada de antaño

Un vídeo de Eugenio Monesma - Documentales
La pregunta del juego
No bastaba con la ropa limpia: tenía que quedar impecable. Se calentaba aquel objeto pesado y se acercaba a la mejilla para saber si estaba en su punto. Luego se pasaba una y otra vez sobre la sábana bien extendida, hasta que resbalaba sin dejar una arruga. La ropa lisa, doblada en pilas, era un orgullo que se guardaba en el armario. ¿Con qué se alisaba la ropa?

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