Emprendedor desde hace veinte años, ha creado varias empresas. Es diplomado en Nuevas Tecnologías y Discapacidades Sensoriales y Motoras (DESS). Forma en vídeo, en redes sociales, en la toma de palabra ante la cámara, en tecnologías y en inteligencia artificial.
Su posición es la de un observador. Tiene una visión global y conecta los puntos. Habla con todo el mundo, hace preguntas, informa, y posee la información que su interlocutor no tiene. Cada oficio tiene un perímetro: ese perímetro permite a los profesionales sobresalir, y también los limita. Yvan Keyna trabaja en lo que el perímetro deja fuera.
Su punto de partida cabe en una frase: se maltrata al otro por ignorancia, o porque se sufre, rara vez por falta de empatía. Se dirige al hijo o la hija ya adultos que deben ocuparse de un padre o una madre, porque cuidar de un padre o una madre que envejece empieza por educar, aconsejar, inspirar, proponer e informar a su hijo o hija.
Lo que comprende, lo transmite. Esa es la razón de ser de su trabajo y de sus intervenciones: dar al hijo o la hija ya adultos lo necesario para comprender lo que ocurre, plantear las preguntas útiles y decidir con conocimiento de causa.
Su objeto es el vínculo entre un padre o una madre y su hijo o hija ya adultos: crearlo, preservarlo, reforzarlo. También escribe para que la familia ponga al equipo médico a su servicio, en lugar de quedarse en una posición de sumisión. Cada caso es diferente, cada situación también.
También interviene en conferencias, en talleres para familias y en sesiones para equipos. Habla ante familias, ante socios y ante equipos de profesionales. Trata dos temas: la relación entre un padre o una madre y su hijo o hija ya adultos, y la tecnología y la inteligencia artificial aplicadas al acompañamiento.