
Recordemos Juntos
Un libro que no se lee solo: se usa en pareja, con su padre o madre. Sea cual sea su edad, sea cual sea su estado.
Un domingo, su padre o su madre le dice que se cayó la semana pasada. Está bien. No ha querido dar más explicaciones. Y usted comprende, en ese momento, que no sabe qué hacer ahora.

Su padre se ha caído en el cuarto de baño. Su madre ha salido del hospital más cansada de lo que entró. El médico ha dicho una frase que usted no ha entendido bien, y nadie se ha atrevido a pedirle que la repitiera. No es grave. Todavía no. Pero algo ha cambiado, y usted lo sabe.
En los días siguientes, las preguntas llegan todas a la vez, y ninguna espera. ¿Puede quedarse en su casa? ¿Quién va a verlo, y cuándo? ¿Quién paga qué? ¿Cómo hablar de esto con su hermana, que vive lejos y piensa que usted exagera? Y usted, ¿hasta dónde va a llegar, sin perder por el camino su trabajo, su pareja, sus noches de sueño?
Entre el momento en que no ha pasado nada y aquel en que las decisiones se toman con urgencia, muchas veces sin él, hay una ventana estrecha: aquella en la que su padre o su madre todavía puede decir lo que quiere. Es el único momento en que « decidir juntos » todavía significa algo. Esa ventana no dura, y nunca se sabe que se está en ella.
Es exactamente ese momento el que este libro se toma en serio.
Seis temas, los que llegan todos a la vez:
El tercer punto merece que nos detengamos: el desacuerdo entre hermanos es lo que más desgasta, y de lo que menos se habla. El libro trata el reparto de los papeles, no promete reconciliar a nadie.
No hay un buen momento para leer este libro. Solo hay un momento en el que todavía es útil.
Está pensado para los hijos e hijas cuyo padre o madre ya ha tenido un problema de salud, pero sigue lúcido y capaz de decidir por sí mismo: esa ventana entre el momento en que no ha pasado nada y aquel en que ya es tarde. No es un libro para un padre o una madre a quien todavía no le ha pasado nada, ni para las situaciones en las que las decisiones ya se toman en su lugar, ni para profesionales: no es un manual de oficio.

41 capítulos, una pregunta cada vez: por dónde empezar, qué decir, cuándo decidir, para no tener que improvisar en el peor momento.

He creado Ediciones ¡Socorro! No soy médico. No soy terapeuta. Lo que sé hacer es conectar lo que los demás miran por separado: el cuerpo, las emociones, los conflictos familiares, la tecnología, la inteligencia artificial.
Saber más sobre míResidencias, servicio de ayuda a domicilio, administraciones, mutuas. Libros por volumen para sus residentes, sus beneficiarios o sus equipos, e intervenciones in situ.
Dos libros, dos momentos. Cada uno se dirige a un momento distinto de lo que usted está viviendo.

Un libro que no se lee solo: se usa en pareja, con su padre o madre. Sea cual sea su edad, sea cual sea su estado.
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