🍋 El verdadero entrenamiento para envejecer se vive con su padre o su madre
El deporte y la alimentación no bastan por sí solos para preparar el envejecimiento: el verdadero entrenamiento se vive junto a quienes ya han envejecido.
Leer la guíaSu padre o su madre se niega a intentarlo, y usted le grita que se levante. Uno espera que cambie por amor; esta guía muestra lo que su sufrimiento dice de usted.
Yvan Keyna · Publicado el 22 de octubre de 2026

Si usted sufre de forma desproporcionada cuando su padre o su madre se niega a cambiar, es que una herida se activa en usted, y que no ha sanado. Su padre o su madre no es más que el detonante: no se puede exigir que cambie por nuestro bienestar.
Pregunta 1
«Levántate. Inténtalo.» Es lo que Camille le grita a su padre, con rabia. Su padre lo ha abandonado todo.
Ya no se mueve. Se niega a intentarlo. Se consume.
Este padre fue entrenador de baloncesto, y jugador de fútbol americano del más alto nivel. Durante un tercio de su vida, le repitió a Camille que se levantara solo.
De niño, Camille recibía una bolsa de guisantes congelados sujeta con una venda, y la orden de apretar los dientes.
Camille habla con dureza del padre que él fue. Da igual, escribe Camille: que lo intente, eso es todo.
Ese grito, quizá usted ya lo haya lanzado.
Pregunta 2
Este es el verdadero problema. Como en una pareja, nos habría gustado que el otro, como prueba de amor o por lucidez, se adaptara a nosotros para satisfacer nuestras necesidades.
Y si no lo hace, entonces es un mal padre o una mala madre, un mal cónyuge… No nos quiere lo suficiente. Entonces, como no quiere satisfacer nuestras necesidades, le juzgamos egoísta.
Visto desde este ángulo, parece evidente: ¿por qué tiene que cambiar el otro para satisfacer mis necesidades?
Y ese es el problema. Uno se siente mal, impotente. Uno juzga irracional el comportamiento del otro, y puede ser verdad.
Solo que, desde nuestro punto de vista y desde el de la lógica, nuestro razonamiento queda validado.
Pregunta 3
La verdad es que no se puede exigir que el otro cambie por nuestro bienestar, para que nos sintamos mejor, para que dejemos de sufrir. Aunque su reacción, su comportamiento, pueda parecer injusto, exagerado, a veces incluso idiota.
El comportamiento de un padre o de una madre puede ser malsano: si se niega a lavarse, por ejemplo, o a apagar la televisión. Pero si se niega a cambiar, ¿debería hacerlo por amor a mí?
No digo que su padre o su madre tenga razón, ni que su comportamiento no suponga ningún peligro para sí mismo o para los demás.
Digo simplemente que lo que pasa dentro de nosotros, nuestras emociones, nuestros sentimientos, es asunto nuestro. Exigir que cambie porque eso nos agrede emocionalmente no es justo.
Sufrimos, ¿entonces él tiene que cambiar? Es una posibilidad. Pero existe otra vía.
Pregunta 4
Su padre o su madre no sería más que el detonante de lo que pasa dentro de usted. Sus palabras, su mirada, su comportamiento despiertan en usted algo profundo. Algo que ya estaba ahí, y que le pertenece.
Pedirle que cambie es pedirle a la lluvia que pare porque uno se ha olvidado el paraguas.
Es un tema que abordo en el libro 👉 ¿Quién va a cuidar de mis padres?.
El camino es exigente, pero libera: asumir la responsabilidad de sus emociones, de sus sentimientos, de sus heridas. Sin culpar de ello al otro.
Eso no borra lo que el padre o la madre ha hecho: la responsabilidad es suya. Y nada le obliga a usted a perdonarle para avanzar.
Pregunta 5
Entonces, ¿qué hacer? Entender una cosa fundamental: si sufrimos de forma desproporcionada (llanto, enfados, profunda tristeza…), es que tenemos una herida que se activa y que no ha sanado.
Tenemos dos posibilidades:
En la pareja, es lo mismo: pedirle al otro que cambie para dejar de sufrir es perder una ocasión de sanar las propias heridas.
Pero para sanar la propia herida, hace falta un método… De ello se habla en una próxima guía.
Pregunta 6
Mientras tanto, un primer gesto, que no le pide nada a su padre o a su madre.
La próxima vez que llore o que pierda los nervios delante de él, puede hacerse una pregunta: ¿mi sufrimiento es proporcionado?
El pequeño cambio está ahí: dejar de esperar que su padre o su madre cambie para sentirse mejor.
Lo que su padre o su madre gana con ello: ya no se le juzga egoísta porque no responde a lo que usted necesita.
Y como en la pareja es lo mismo, esta guía puede hablarle a un hermano, a una hermana, a su cónyuge. Puede enviársela.
Este tema merece mucho más que una guía. ¿Quiere que profundicemos en él juntos? Dígamelo: 👉 contacto@ediciones-socorro.es

Autor: Yvan Keyna
| # | Hecho citado | Enlace |
|---|---|---|
| 1 | El mensaje de Camille a su padre, que lo ha abandonado todo | 👉 El mensaje publicado en el foro Reddit r/AgingParents (en inglés) |
| 2 | El libro aborda al padre o a la madre como detonante, y la responsabilidad de las propias heridas | 👉 ¿Quién va a cuidar de mis padres? |
No se puede exigir que el otro cambie por nuestro bienestar, aunque su reacción pueda parecer injusta, exagerada, a veces incluso idiota. Lo que pasa dentro de nosotros, nuestras emociones, nuestros sentimientos, es asunto nuestro.
Si usted sufre de forma desproporcionada (llanto, enfados, profunda tristeza…), es que una herida se activa en usted y que no ha sanado. Su padre o su madre no es más que el detonante.
Dos posibilidades: alejarse de su padre o de su madre, pero la herida se activará en la próxima ocasión; o sanar la herida. La próxima vez que le duela, puede hacerse una pregunta: ¿mi sufrimiento es proporcionado?
El deporte y la alimentación no bastan por sí solos para preparar el envejecimiento: el verdadero entrenamiento se vive junto a quienes ya han envejecido.
Leer la guíaUn comportamiento que desgasta no es la prueba de que su padre o su madre cambie de carácter: la literatura internacional lee en él una necesidad, una molestia, un dolor.
Leer la guíaUn medicamento autorizado en Alemania puede estar ausente del registro francés a la misma dosis: no es una prohibición, es un marco legal distinto.
Leer la guía
Déjenos su correo electrónico: el siguiente juego le llega sin tener que buscar el código QR.